Las capas de la experiencia, armonía del cuerpo-espacio

¿Cómo percibimos la arquitectura?, ¿Es acaso una sensación explícita de la noción de estar en el espacio en un momento determinado?¿La orientación influye en el estar en el espacio o es algo redundante?,¿Lo que vemos es lo que importa?; El arquitectura es mucho más, es un conjunto e experiencias que influye el cuerpo en el espacio, pero la experiencia también tiene su conjunto de importancia que se divide en 3 capas: la visual, la orientación y la topológica.

La capa visual generalmente es lo que se asocia con la arquitectura, a la imagen; pero en contraposición a lo que se ve, la imagen del edificio termina siendo redundante, (importante en otros sentidos o funciones pero no en la compresión arquitectónica); la visual termina siendo algo más que solo ver algo físicamente bello, la visual es una percepción de como interactuamos con el espacio en varios momentos, ya que la primera impresión es impactante pero es superficial, como raspar sobre la superficie, con el tiempo aparecen nuevas percepciones, experiencia, interacciones, reflejadas en la interacción constante entre usuarios y con el mismo espacio, logrando un entendimiento más profundo, revelando nuevas facetas y conocimientos.  

Ahora, es cierto que la visión es algo que influye en el cuerpo en el espacio, pero la visual hace parte de la experiencia, ya que con la visual el usuario busca, explora; en donde como vimos anteriormente con la visión de Maureau Ponty, el ojo es una experiencia viva y corporal, se plasma la idea del espacio e influye en como desglosarlo y sobre todo entenderlo, experimentarlo, recorrerlo, ¿Como recorrer algo si no se ve?

La capa de la orientación es incluso mucho mas profunda, ya que muchas veces la noción sobre como permanecemos e interactuamos en un espacio se pasa a un segundo plano, cuando en realidad es una de las elaboraciones cuerpo-espaciales acerca de como podemos entender un espacio, de esta forma es importante resaltar que el cuerpo construye el espacio; es necesario estar en el para que obtenga relevancia, pero es la orientación y la noción de saber donde estás. que haces y hacia donde vas, es un juego de relaciones que no se repiten y que permiten abrir la visión del espacio hacia otros significados que anteriormente no eran visibles.

De este modo, hay que decir que la orientación no es un GPS cartesiano, es una noción de entender lo que se ve, lo que entiendo, lo que hay atrás, al frente, a la derecha, izquierda, arriba, abajo; pero sobre todo la orientación no se construye con un solo individuo, sino con varios; es esa noción de cuerpos interactuando en relación con espacio, saber que tan lejos o que tan cerca se encuentra un cuerpo de otro, y cuando interactúan generan un significado en torno a comprender lo que se ve y siente el otro, son historias que se juntan, es compartir lo que entendemos y vivimos tanto de la naturaleza como de la memoria. Dalibor Vesely explica esta noción, donde infiere memoria, lenguaje y percepción forman un continuo, entendemos lo que vemos porque nos orientamos y nos acordamos de donde estuvimos y a donde vamos; si no nos orientáramos, ¿ Que haría del cuerpo en el espacio? se quedaría estático y no lo experimentaría en su conjunto con sigo mismo y con los demás (esto también se refleja en su experimento de las gafas invertidas, donde se pierde la orientación, que se hace cuando nose sabe donde estamos, no hacemos nada, se pierde el significado en el espacio porque no lo percibe)

En cuanto a la topografía, siempre se vienen a la mente que la topografía es la superficie del suelo, distribuida en distintos estratos de materia vegetal, sin embargo, la topografía es mucho más que solo tierra, es un libro abierto que nos cuenta una historia. Para David Leatherbarrow en su libro "Topographical Stories", la topografía es el resultado de las diferentes actividades humanas que se han realizado en el, tal y como sucede con la tabla del palimpsesto "donde la escritura anterior no desaparece sino que se hunde y se mezcla con la nueva" de esta forma, la topografía da entender las condiciones del habitar, refleja una noción del tiempo con condiciones dadas ya que es el resultado de la interacción entre usuarios, en como se comparten y viven historias dando al lugar un significado, siendo una percepción atemporal, sobrevive al tiempo y termina dejando las huellas de lo que fue, un modo de entender el habitar y las interacciones.

Con las anteriores capas se logra profundizar más acerca en como la experiencia del cuerpo en el espacio y su propósito de habitarlo y de sentirlo se integra con el sentido que se le quiere dar, pero ¿Cómo se crea ese sentido, ese significado? la construcción del espacio ya es sabido que implica que el usuario esté en el, lo sienta y lo recorra, no es solo una condición técnica y eficiencia de la imagen; sino en recuperar el significado propio, esta es la visión de Alberto Pérez Gómez y se plantea la misma cuestión en su libro "Attunement: Architectural meaning after the crisis of modern science", el autor mexicano deduce que crear sentido a partir de una condición existencial.

Alberto Pérez Gómez considera que la verdadera arquitectura existe para afinar el ser humano con el mundo, una relación entre ambos, del cuerpo-mundo, en donde entran factores del mundo en virtud de lograr que el espacio adquiera un mayor significado; la luz, el clima y los momentos del día operan como un lenguaje que el cuerpo experimenta sin la necesidad de un entendimiento profundo, sino a partir de la percepción misma, cada uno estos es complementario al otro, donde el cuerpo crea el espacio, la luz lo hace perceptible y la topografía las relaciones humanas en la condición del habitar, una condición atemporal.

Un proyecto en el cual se puede expresar todo lo anterior sería la capilla de San Ignacio de Steven Holl, ubicada en el campus de la universidad de Seattle en Washington D.C, Estados Unidos. El espacio al interior de la capilla está diseñado para ser vivido, donde ocurre un juego de relaciones entre la orientación con la diferenciación de altura y espacios, visual sobre como se percibe el espacio a través de como se el proyecto se va descomponiendo a medida que el usuario lo va recorriendo y topográfica en como la capilla va contando una historia mediante pasa el tiempo, las huellas de la existencia del habitar humano.

Aparte de que en la capilla, la luz aparece desde diferentes direcciones y a diferentes horas y momentos del días, en donde junto con los filtro de luz genera una sensación completamente diferente según la hora y posición, es una percepción fenomenológica sobre la condición en como concretar la relación cuerpo-mundo, en como integrar la condición externa y que el cuerpo la haga propia del espacio, en como se crea la lógica de tener una noción de como se crea el significado de la experiencia corporal del recorrido, los espacios no son iguales, se recorren como uno desee y cuando se hace por una 2da vez, se revelan nuevas experiencias.

En el interior, uno se orienta en virtud de lo que ve, no hay una revelación completa, el hecho de entender donde estás en posición con respecto a los demás, pero también esta el hecho en como se logra ejercer la condición de saber lo que se quiera sentir y ver, y uno se orienta dentro de la capilla por la condición tanto de la luz como del cuerpo en el espacio, ambos funcionan como uno solo.

De esta forma se entiende que el espacio comunica porque integra múltiples niveles de experiencia, en donde se construye el espacio a partir de la condición fenomenológica del cuerpo y en como las interacciones de visual, orientación y topografía integran el proyecto complementando con la percepción externa de los rayos solares en virtud de concretar la relación del cuerpo-mundo.

Comentarios

  1. El texto propone una lectura sugerente de la experiencia arquitectónica, pero con su intención de sistematizarla, termina reduciendo un fenómeno completo a tres conceptos aparentemente suficientes. La percepción del espacio difícilmente puede fragmentarse sin perder parte de su reflejo, porque la visión, la orientación y la topografía no actúan como categorías independientes, ni siquiera como dimensiones inseparables de la misma vida. Paradójicamente, al defender una arquitectura fenomenológica, el texto corre el riesgo de convertir la experiencia en un esquema. Aquí reside la principal lección de autores como Merleau-Ponty o Pérez-Gómez: no podemos clasificar cómo vivimos en el espacio hasta que no observemos que la arquitectura siempre emerge.

    ResponderEliminar
  2. plantea una crítica incisiva y metodológicamente acertada sobre la tendencia teórica a encapsular la experiencia espacial en categorías predeterminadas. Su premisa central es contundente: al intentar mapear o sistematizar el fenómeno arquitectónico dividiéndolo en dimensiones específicas (como visión, orientación o topografía), la teoría corre el riesgo de cometer el mismo error que busca combatir, convirtiendo la vivencia fenomenológica en una abstracción discursiva.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Antes del muro: cuerpo, espacio y habitar en la arquitectura

La arquitectura como construcción de orientación: cuerpo, recorrido y memoria espacial